Eleanor y Park.
Fue una novela escrita por Rainbow Rowell y publicada en agosto de 2013. No quiero escribir una reseña, creo que las reseñas pueden crear opiniones peor no pueden transmitir emociones, no pueden llegar a conmover al lector para que lea o no un libro determinado. Yo no quiero obligar a nadie a leerlo ni quiero intentar convencer a nadie de que el libro es bueno porque mi opinión es mediocre y al final creo que todas nuestras opiniones son mediocres.

No me acuerdo de la primera vez que me lo leí ni el por qué pero si me acuerdo que no podía tenerlo sin leer un día seguido, y con suerte. Necesitaba comerme el libro, devorarlo y tragar cada letra para poder expulsar yo todo lo que decía. Supongo que cuando lees una historia que se aleja de los estereotipos marcados por la sociedad te das cuenta de que no lo sabías pero eso era lo que necesitabas. Es una historia triste y quien crea que es alegre, es que no ha captado el mensaje o no sintió lo que sentía yo. Es la tristeza de la frustración, una frustración que sólo se puede curar con música. Me releo el libro y pienso que esta hablando de la vida misma. Es curioso porque este libro critica los finales felices pero también critica los estereotipos, a pesar de que hoy en día parece que se haya invadido la necesidad de crear personajes marginales que acaban siendo lo contrario de lo que son. De cualquier manera, si lo lees no te encontrarás con ese cambio progresivo porque no es la realidad. Porque nadie puede cambiar de un día para otro y nadie puede dejar de ser patito feo físicamente ni mentalmente. Este libro habla de qué no pasa nada, da igual seas como seas porque todos tenemos un hueco y a veces ese hueco es triste o alegre pero qué más da. Lo importante es que tienes un hueco donde refugiarte, un hueco donde no tienes que dar explicaciones de quién eres y cómo eres. Me gustaría destriparos el libro pero intentaré no hacerlo.
El libro va sobre una chica llamada Eleanor que vive en una casa minúscula con su madre, su padrastro y sus cuatro hermanos por lo que su situación económica y familiar es bastante complicada. Por otro lado, Park vive con sus padres y su hermano pequeño. El padrastro de Eleanor es un alcohólico, violento y peligroso mientras que el padre de Park es un veterano que conoció a su mujer cuando luchaba en la guerra de Corea y cuya pareja es mucho más estable. Los dos se sientan juntos en el autobús porque no les queda otro remedio pero ambos tienen grandes diferencias. Mientras que ella tiene el pelo rojo rizado y tiene ropa estrafalaria y es el blanco de muchas burlas, él es demasiado friki para ser popular pero nadie se mete con él. A partir de ahí, os vais a meter en una historia típica pero realista, rápida pero lo suficiente lenta para ser creíble. Al final, Eleanor y Park son dos outsiders porque ella es rara y no cumple con el canon estético y él porque es asiático, practica taekwondo y lee cómics. Ninguno de los dos son atractivos pero la cuestión es la atracción que uno siente respecto al otro. Es un libro que hay que leer lento para poder disfrutar.
¿Alguna vez habéis empezado una historia sabiendo que todo conducía al fracaso? ¿A veces os habéis sentido inferior respecto a las personas que tenéis a vuestro alrededor? Este libro habla de una chica ya rota, porque las personas somos como vasos de cristal que al romperse acaban ya destrozados por fuera y por dentro.
La autora escribió una nota final por la controversia que se produjo respecto al final y simplemente dijo que el libro concedió un final feliz a los protagonistas porque dos personas que tienen 17 años no pueden tener finales felices sino comienzos y en este caso, el comienzo es saber que existe el amor. Supongo que el libro puede dejar a muchos descontentos si vais con demasiadas exigencias porque el libro no quiere hacer historia, no quiere situarse en el canon, simplemente el libro quiere hacer comprender lo complicado que es sentir a esta edad y lo complicado que es vivir en una sociedad donde no puedes ser quien quieres ser. Lo bonito es saber que todos estamos hechos por partículas que nos permite entender a otras personas diferentes a nosotras pero con las mismas partículas. Vivimos en una sociedad donde odiamos el populismo, donde odiamos la simpleza pero esa simpleza es lo que nos llena. En ocasiones no necesitamos devorarnos el coco sino que nos entiendan porque la empatía es algo difícil de rellenar.
Por otro lado, otro tema que toca y a mi me parece necesario es la música. Hace poco leí otro libro que giraba en torno al tema de la música y pensé.... Es tan importante que empecemos a elevar la música como algo más que cultura, sino como un modo de vida. La música permite enamorarnos de las personas, permite crear tus amistades, permite reedefinirse a uno mismo. El libro también habla de cómo la música nos puede llevar a vivir sensaciones que de otro modo quizá nunca hubiésemos vivido. La música son las palabras que nos callamos cuando tenemos miedo y la música son todos los secretos que escondemos para nosotros mismos.
Si lo leéis, hacedlo sin expectativas. Como si fuerais a leer un libro de mierda porque dentro de él hay mucha mierda. Mucha mierda de dos adolescentes. Hay un popurrí de sensaciones que te hacen replantearte quién eres y las personas que tienen a tu alrededor. No es una obra maestra pero creo que no todas las películas ni los libros buscan eso, buscan otro aspecto. Yo lo encontré, lo leí hace ya cinco años y lo sigo recordando. Y sigo comparándolo con mi vida. Creo que eso también debe ser literatura.

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